lunes, 7 de septiembre de 2009

La camiseta que habla, el t-shirt se hace moda


(Scooter LaForge)


De prenda interior a prenda bandera (su origen, tal como la conocemos hoy con su hermana la “canotier”, está historiado y documentado en los uniformes militares ingleses primero y americanos después), la camiseta se ha convertido en un arma, tanto de publicidad como de propaganda, a la vez que también, terreno de experimentación para diseñadores, gráficos y estilistas. La prenda en su carácter básico ha sobrepasado con mucho lo funcional, y sólo encuentra parangón en el terreno de la moda, en el desarrollo “fashionístico” de la zapatillas deportivas y acaso del jeans o vaquero.

Por la camiseta han pasado varias fiebres estéticas, desde la social-política (la cara del Che Guevara), a la logomanía, que las “big brands” primero loaron y ahora desprecian después de haberse convertido en uno de los grandes filones de la industria del falso. También la camiseta, junto al mencionado jeans o vaquero, fue la superficie donde se “interpretó” primero la cultura del “arte povera” y del trash-art: en las huellas va el mensaje.

La jerarquización de la camiseta en el alto look masculino debe mucho a Giorgio Armani y habría que irse a las irreverentes colecciones de Vivianne Westwood de los fines de los setenta para encontrar huellas certeras de innovación y usos, pero la moda fagocita su propia historia día a día, y la camiseta se usa y se tira, rara vez se conserva (a menos que se dome y se use como pijama cariñoso) o se hace fetiche más allá de si te la firma una estrella (de fútbol).

© Roger Salas

2 comentarios:

  1. Muy buena opcion la de las FALDAS PARA LOS VARONES. En Medellin y Bogotá, se han estado viendo varones con vestidos estilo sotana, pero son vestidos de hombre. Se ven muy comdos y se habla mucho de salud

    ResponderEliminar
  2. La falda para los hombres es mas una necesidad por salud, y bueno y por innovacion. Bienvenidas las faldas para los varones. QUE COMODIDAD

    ResponderEliminar